abril 3, 2015

Una aventura Increíble

Escribo esta nota desde el business centre del hotel Marriot en Irkutsk, línea de meta del Ice Run a la que otros 4 equipos y yo llegamos poco antes de media noche hace un par de días. Las 2 últimas semanas han sido bastante duras e intensas, pero he disfrutado como un niño de cada minuto y he tenido la suerte de poder compartir esta aventura con un grupo de gente excepcional (http://www.theadventurists.com/the-jibber/2015/1/22/meet-the-ice-run-pioneers). Nos lo hemos pasado en grande, hemos disfrutado de vistas excepcionales y aprendido nuevas habilidades con las motos, hemos puesto a prueba nuestros límites y salido victoriosos, y volvemos a casa con la mochila llena de anécdotas y recuerdos inolvidables.

Me gustaría agradecer a The Bandits, Team on the Rocks, Hugh, Cozy y el resto de equipos toda su ayuda, generosidad y amistad durante éstas dos últimas semanas. Solo por ellos ya hubiera merecido la pena hacer el viaje. ¡Muchas gracias y espero que sigamos en contacto!

También me gustaría agradecer a todos aquellos que con vuestras generosas donaciones me habéis ayudado a recaudar cerca de £2.500 para el Great Ormond Street Hospital y Cool Earth. ¡Vaya pasada!

Escribí mi último post durante el vuelo de Moscú a Irkutsk. Irkutsk es una de las principales ciudades en la parte sur del Lago Baikal, parada del Transiberiano, y el lugar elegido para que los equipos partícipes en el Ice Run 2015 nos encontrásemos. Una vez ahí, además de visitar la ciudad y sus múltiples iglesias, aproveché para comprar una tarjeta SIM rusa con la esperanza de poder estar en contacto desde el hielo (epic fail), saboreé algunas delicias locales como los “pozi” y “varenikas”, y acompañé a varios equipos en su búsqueda de ropa y otros utensilios para la expedición.

Monumento a los fundadores de Siberia
Iglesia de la Epifanía
Iglesia de Nuestro Salvador
Iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz
Monumento a Lenin
Distrito 130
Compras de última hora
Comprando comida camino a Listvyanska

El viernes (20 marzo) por la mañana partimos hacia Listvyanka, un pequeño pueblecito a orillas del Lago Baikal donde nos encontraríamos con las poderosas (y poco fiables) Urals para 3 días de entrenamiento sobre el hielo. Durante estos 3 días aprendimos a conducir sobre el hielo, a sacar la moto de zonas con mucha nieve, a acampar sobre el hielo y hacer una fogata sobre el mismo (¡sí, es posible!), qué hacer en caso de caer al agua (ej. si se rompiese el hielo)… ¡Nada nos podría parar!

¿Seguro?. No del todo. Christine, mi moto, se empeñaba en dejar de funcionar cada 3-4 horas, no podía subir cuestas, frenar era toda una aventura… Fue muy, muy (¡muy!) frustrante pero me dio oportunidad de aprender algo de mecánica del gurú de la mecánica David Fry (uno de los cuatro Bandits), quien durante los próximos días resucitaría más de una moto y se convertiría en el “most valuable player” del Ice Run.

Conociendo a las chicas
Día de práctica
A veces el hielo es precioso
y otras amenazador
Nuevo hobby: arreglar el carburador
Lago Baikal
Chupi está listo para rodar
Ice Runners 2015

Y finalmente el lunes 23 de marzo dio comienzo el Ice Run mientras una banda de música rusa nos deseaba buen viaje.

Poco antes ese mismo día habíamos recibido de manos de un grupo de motoristas locales (las primeras mujeres en recorrer el Lago Baikal sobre el hielo en motos enduro) unos obsequios para el viaje: un barril de whisky para las frías noches en el lago (adivinad a quien le tocaría llevarlo), una enorme llave inglesa, y un mapa de la zona para no perdernos.

image

Desde Listvyanka fuimos por tierra hasta la Isla de Oljon donde pudimos ver Shamanka (la roca shaman sagrada para los Buryats), y nos adentramos en el hielo camino a Severobaikalsk, la ciudad más grande en la parte norte del Lago Baikal y desde donde cruzaríamos a la orilla este del lago. Afortunadamente a estas alturas Christine iba suave como la seda y solo necesitaba unos pocos mimos por las mañanas (como todos, vaya).

Durante las dos últimas semanas hemos acampado dos noches sobre el hielo, una en un bosque nevado y varias más en casitas de madera o cabañas de pescadores sin agua o luz. Hemos volado sobre hielo liso y reluciente, sufrido el bamboleo de las motos al cruzar extensas zonas con baches/hielo irregular, y aprendido a cruzar “ride-ups” (aristas de hielo que sobresalen cuando dos masas de hielo chocan entre sí) o saltar sobre grietas y zonas con agua. Las motos han protestado ferozmente por el trato al que las hemos sometido: hemos tenido que cambiar (y limpiar) docenas de bujías, 3 motos perdieron el tubo de escape por el camino y otras tantas lo rompieron, una moto se separó de su sidecar al más puro estilo Benny Hill, ha habido que reparar ruedas, carburadores, cilindros, alternadores, frenos… Todo ha contribuido a hacer de ésta una experiencia única en la que la nota dominante ha sido la gran camaradería entre los distintos equipos

Camino a la Isla de Oljon
Entramos en el hielo
Ice Runners 2015
Las chicas
Shamanka
Acampando antes de que oscurezca
Los Bandits Travis y Ellie
The Bandits
De noche hace fresquito
Atravesando nieve profunda

Las condiciones del hielo en la orilla oeste eran mucho peores que en la orilla este (más “ride-ups”, grietas, charcos de agua…) por ser más cálida, lo que motivó que durante los 3-4 días que tardamos en llegar a Severobaikalsk todos los equipos fuésemos en convoy siguiendo las instrucciones del “emperador” Dimitri (experto en el hielo, responsable de la expedición y todo un personaje) y su fiel ayudante Lida (nuestra interprete y responsable también de la expedición). Una vez en la orilla este algunos equipos nos separamos del resto y fuimos a explorar el terreno por nuestra cuenta como avanzadilla. La huellas dejadas en la nieve por otros coches desaparecían frecuentemente forzándonos a decidir por dónde seguir, y tuvimos que elegir por dónde y cómo cruzar “ride-ups” y grietas sin la ayuda de un vehículo de apoyo y contando sólo unos con otros… ¡Vaya sentimiento de satisfacción y cómo lo disfrutamos!

Finalmente el pasado domingo por la noche, después de haber disfrutado de nuestro último día en el hielo y haber presenciado como Hugh y Cozy perdían su sidecar mientras cruzábamos el “bosque encantado” (precioso pero frío y húmedo como pocos sitios hasta entonces), llegamos a Ust Barguzin cubiertos de barro en busca de algún sitio para dormir (¡tardamos 1 hora!). A partir de aquí seguiríamos por tierra aunque sin apoyo externo.

Los dos últimos días de viaje fueron muy duros pero muy satisfactorios,

  • Duros porque sufrimos múltiples percances con las motos: entre 5 equipos en convoy en menos de 24 horas tuvimos que cambiar 5 ruedas (delantera, trasera y del sidecar), tuvimos que remolcar a los Bandits Travis y Ellie a través de un bosque de noche tratando de evitar que algún camionero borracho nos llevara por delante, alguna de las motos tuvo problemas con el acelerador, los frenos, el carburador o los rodamientos de la rueda delantera… Christine no estaba en plena forma pero al menos tiraba para delante y me mantuvo a salvo de problemas
  • Satisfactorios porque conseguimos, en equipo, vencer todas las dificultades y cruzar la línea de meta juntos, y porque Travis descubrió para nosotros la que posiblemente sea la mejor carretera a través de un bosque que haya visto nunca (kilómetros y kilómetros de cuestas, curvas, baches y barro en un precioso bosque mientras atardecía)

¿Y mi parabrisas? (me gusta el nuevo look)
Una de las muchas reparaciones a pie de carretera
Y otra reparación
Línea de meta (primero por la izq)
Celebración
Celebración

Cuestiones sin responder:

  • ¿Ha hecho mucho frío?
    Los primeros días la temperatura estaba entre los 0-8 grados, pero luego cayó a entre -15 y 5 grados, siendo la noche más fría la segunda que acampamos en el hielo. Así que fresquito pero mucho menos de los que podía haber sido
  • ¿Cómo es eso de dormir en el hielo?
    Surrealista. Con suficientes capas de aislamiento (una esterilla térmica y un colchón hinchable entre el saco y el hielo) no se nota mucho el frío, pero el hielo es un “ser vivo” que se mueve, choca contra otras placas de hielo, se agrieta y hace ruidos como de trueno por la noche. Podría jurar que una noche oí uno de esos “truenos” bajo mi tienda y, aunque sabía que era seguro porque la capa de hielo sobre la que estaba era muy gruesa, no pude evitar un escalofrío (antes de darme la vuelta y seguir durmiendo como un angelito 🙂 )
  • ¿Por qué ibais tan cerca de la costa?
    Según lo que nos explicaron durante los días de entrenamiento el hielo suele ser más duro cerca de la orilla que en el centro del lago (donde está en contacto con agua fresca por debajo). Además, en caso de pasar algo, siempre es mejor estar cerca de donde te puedan ayudar
  • ¿Alguna Yousebada de las tuyas?
    Sí, ¡varias!
    • Uno de los primeros días un equipo que se había quedado tirado sin gasolina me pidió que fuese con su depósito de repuesto (“jerry can”) a la gasolinera más cercana. Desafortunadamente no lo ataron bien a la moto y se cayó mientras iba por carretera, rompiéndose por la mitad (tranquila ama, no fue peligroso)
    • Até la bandera del Athletic a la moto para verla ondear durante el viaje, con tan mala suerte que una ráfaga de viento la hizo quedar atrapada en la dirección de la moto mientras estaba en marcha (Isabel te debo una nueva)
    • He estado conduciendo una moto llena de gasolina (depósito normal y de repuesto) con un barril de whisky en el sidecar sobre el hielo y carreteras llenas de baches
  • ¿Es verdad que habéis salido en procesión por Irkutsk y saldréis en los canales de noticias locales?
    ¡Sí!. Lo mejor de todo es que, con los frenos hechos una porquería y la caja de cambios a punto de pasar a mejor vida, calé la moto dos veces en menos de 25 minutos 🙂
  • ¿Repetirías?
    Sin duda. He disfrutado de lo lindo de esta aventura y no me importaría volver a montar a Christine, pero creo que es prudente dejar pasar un tiempo antes (para evitar que uno de los dos acabe en llamas…)
  • ¿Ha sido peligroso o has pasado miedo?
    No (y es respuesta honesta)

Recorrido del Ice Run de este año:

Ice Run 2015

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *