julio 27, 2013

Un saco lleno de experiencias

Samara – Chelyabinsk – Astana (24-27/07/13):

El miércoles por fin pude continuar con mi viaje por la madre Rusia (a quien como sabéis conocí el día anterior en Mamayev Kurgan), y hoy por fin he llegado a Astaná, capital de Kazajistán, desde donde intentaré llevar a cabo mi conquista a Mongolia. Estos últimos días han estado cargados de experiencias que seguro llevaré conmigo durante mucho tiempo:

  • La ilusión de volver a la carrera, visitar nuevos sitios y encontrarme en más situaciones peculiares (si os gustó la experiencia con el 112 os habríais partido de risa con mis intentos de comunicarme con los empleados rusos y kazajos de un hotel y un restaurante de carretera, ¡sublime!)
  • Los magníficos paisajes, puestas de sol y otros fenómenos naturales (el jueves llovió y granizó de tal forma que todos los coches que circulábamos por la autopista paramos y buscamos cobijo en arcenes, paradas de autobús o bajo árboles)
  • La amabilidad de la gente que he ido encontrando en el camino (Nicolas, que me escribe diariamente para ver cómo va el coche, el tipo que se desvió 5km para enseñarme el camino a la autopista) y lo seguro que me he encontrado en todo momento. A pesar de todos los avisos e historias de terror, no he tenido ni una mala experiencia con la policía o los puestos fronterizos… ¡Esto no es lo prometido, exijo que me devuelvan el dinero! 🙂
  • El chute de adrenalina que supone adelantar un camión en Rusia cuando llevas el volante en el lado opuesto (una verdadera ruleta rusa), o conducir “off road” camino a Astaná. Si las “carreteras” Moldabas os parecieron malas, no os hacéis una idea de los kilómetros y kilómetros de barro, baches, agujeros, piedras y giros cerrados con los que me encontré, todo ello en la más absoluta oscuridad y gozando del polvo levantado por el coche de delante
  • Redescubrir el placer de un café calentito y una buena cama después de una larga jornada al volante (ayer hice 16 horas)

Muchas gracias a familia y amigos por vuestras constantes muestras de cariño y mensajes, me encanta poder compartir esta experiencia con vosotros. Y ahora vuelta a Rusia antes de conquistar Mongolia, donde muy probablemente perderé toda conexión hasta la llegada a Ulaanbaatar. ¡Buena semana y nos vemos pronto!

Rusia me recuerda a Escocia
Nubarrones a la vista
Después de tormenta llega la calma – Arco Iris doble
Hotel de carretera…
… con una habitación muy sexy
Desayuno de campeones
¿Prohibido el paso a soñadores?
Lección aprendida: ¡si me picas te mueres!
Atardecer en Kazajistán
Kazajistán
Kazajistán
Carretera principal

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